Lo esencial:

  • El escritor dominicano Ángel Puello, presidente de la Fundación Todo es Posible, propone un pacto internacional para desarrollar una inteligencia artificial «segura, supervisada y orientada al progreso humano».
  • Su llamado se suma a advertencias previas de figuras como Geoffrey Hinton, Yoshua Bengio y Bill Gates sobre los riesgos de un desarrollo acelerado y poco supervisado de la IA.
  • Puello insiste en que la respuesta correcta no es el pánico ni el rechazo, sino establecer límites claros.

La advertencia

«El peligro no es crear una inteligencia superior, sino avanzar sin asegurarnos de que permanezca al servicio de la humanidad.» Con esa frase resume el escritor y productor dominicano Ángel Puello —presidente de la Fundación Todo es Posible y autor del libro ChatGPT: Súper Cerebro para ser un súper ser humano— la preocupación que plantea públicamente: que la humanidad avance con la inteligencia artificial más rápido de lo que es capaz de supervisarla.

Puello propone un pacto internacional para desarrollar una IA «segura, supervisada y orientada al progreso humano», y enmarca su llamado dentro de un debate que ya tiene varios años y nombres de peso a nivel mundial: figuras de la industria tecnológica como Elon Musk, Sam Altman y Dario Amodei han respaldado recientemente mayores precauciones frente a sistemas cada vez más capaces, mientras que investigadores como Geoffrey Hinton y Yoshua Bengio —considerados pioneros del campo— llevan tiempo planteando preguntas sobre los riesgos de sistemas difíciles de supervisar. Bill Gates también se ha referido a la necesidad de que gobiernos y sociedades se preparen para administrar esos riesgos.

Ni pánico ni indiferencia

Puello es explícito en que su alerta no busca alimentar el miedo: «No podemos convertir la inteligencia artificial en el enemigo de la humanidad. Sería un grave error. Pero igualmente peligroso sería enamorarnos tanto de sus posibilidades que olvidemos establecer límites», advierte. Según él, tampoco es responsable presentar como certeza una catástrofe tecnológica futura: la postura que defiende es la de la precaución activa, no la del alarmismo ni la del optimismo ciego.

Por qué importa

El debate sobre los límites de la inteligencia artificial suele sentirse lejano —algo que discuten grandes empresas tecnológicas en otro idioma y otro continente. Que una voz dominicana se sume públicamente a ese llamado, pidiendo un marco internacional de supervisión, es una señal de que la conversación ya no es exclusiva de Silicon Valley: también involucra cómo países como República Dominicana adoptan, regulan y conviven con estas herramientas en su vida cotidiana, desde la educación hasta el empleo.

Qué sigue

La discusión sobre gobernanza internacional de la inteligencia artificial continúa abierta, sin un acuerdo vinculante global todavía. X si no sabes seguirá explicando este debate a medida que avance.